Para madres, padres, profes y monitores
A los adolescentes no les gusta que les pregunten directamente. Una pregunta de qué prefieres es una puerta mucho más fácil: primero contestan en broma, luego se explican, y al final sale una conversación de verdad.
- En el coche o en la cena, una pregunta por trayecto basta para hablar de estudios, amigos o planes sin que suene a interrogatorio.
- En tutoría, unas cuantas preguntas sirven de calentamiento antes de un debate o para hacer grupos según las respuestas.
- En campamentos o viajes de estudios, poned la página por la noche y que voten las habitaciones unas contra otras.