Para que el debate salga bien
Un dilema difícil no sirve para juzgar a nadie. Quien prefiere el piso caro junto al trabajo puede tener motivos que el resto no conoce. Preguntad antes de reíros, y aceptad que no hay una respuesta correcta.
- En una cena con amigos, estas preguntas sustituyen a un juego de mesa y abren conversaciones que duran toda la noche.
- En clase, sirven para practicar la argumentación: un grupo escribe tres argumentos a favor y el otro tres en contra.
- En el trabajo, una pregunta difícil pero inofensiva es un buen rompehielos para empezar una reunión de equipo.